Osteopatía estructural

La osteopatía estructural es uno de los tres grandes pilares del tratamiento osteopático, junto con la osteopatía craneosacral y la osteopatía visceral. La osteopatía estructural se centra en el tratamiento de posibles disfunciones del sistema músculo-esquelético. Al igual que las otras dos especialidades, la osteopatía estructural también se basa en la hiper o hipomovilidad de las estructuras orgánicas, en este caso huesos y músculos.

¿Qué beneficios tiene la osteopatía estructural?

El tratamiento con varias sesiones de osteopatía estructural está indicado para numerosas dolencias del sistema músculo-esquelético. Las más habituales son las lumbalgias, pero también se pueden tratar contracturas en cualquier punto del cuerpo, cefaleas, vértigos, fascitis…

Una de las grandes ventajas de la osteopatía estructural es que, tras la sesión, experimentarás una sensación de libertad articular. Esto se debe a que la osteopatía estructural se basa en 4 grandes principios:

  • La unidad corporal, o lo que es lo mismo, la concepción de cada parte del cuerpo como un todo armónico
  • El principio de autorregulación. El cuerpo, entendido como sistema, es el encargado de autogestionarse. Cuando no lo consigue por sí mismo, es que tenemos un problema que hay que tratar.
  • La estructura gobierna la función, es decir, que debe ser cada estructura corporal quien determine su funcionalidad. Cuando la función determina la movilidad de la estructura es cuando aparecen molestias y dolores, ya que hay un bloqueo que no permite que esa estructura funcione correctamente.
  • La ley de la arteria. Los fluidos corporales deben encontrarse en armonía: si están estancados, es que alguna estructura corporal los está bloqueando y produciendo malestar.

Tratamientos vinculados a la osteopatía estructural

La osteopatía estructural aplica numerosas técnicas que permiten conseguir diferentes resultados. Las más conocidas son los famosos crujidos, que se denominan thrust: son técnicas de alta velocidad y corta amplitud; para que te hagas una idea, esta técnica sería el famoso crujido cervical que seguro que has visto más de una vez.

Además de los thrust, existen técnicas de bombeo para los ligamentos, estiramientos musculares, técnicas de stretching, técnicas de inhibición…. En la visita realizaré un diagnóstico diferencial para determinar cuál es la técnica de trabajo más apropiada para mejorar tu dolencia.

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